top of page

¿Qué efecto tiene el afecto?

Esta pregunta suele poner al descubrimiento la valoración social que adoptamos, construímos y sostenemos alrededor de una categoría imbricada en nuestra subjetividad: el afecto.


Pese a su capacidad de desplazarse (al mundo representacional, al cuerpo y a la palabra) puede condensarse en una compleja red de significados que posibilitan al sujeto enfrentar/enfrentarse tanto a su verdad, a su historia, como a los misterios e imprevistos que las mismas conllevan.


Por tanto no solamente es una vía regia que nos permite hacer consciente lo inconsciente (siguiendo a Freud) sino que también testimonia realidades del sí-mismo más o menos elaboradas.


Dejarse afectar por ende, rescata al sujeto del frío automatismo mecánico que otros, en una suerte de estandarización definieron como “lo esperable” frente a una determinada situación.


Ésto, sin embargo, tampoco implica quedar posicionados como rehenes del mismo o a su entera merced sino más bien, darle la entidad que merece como un acto de libertad más acá de la sensibilidad necesaria y potenciadora para indagar, conjuntamente, el sentido de su emergencia.




 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
  • Google Places
  • Instagram
  • YouTube

©2020 por Ariel Cohen Mirazo. Creada con Wix.com

bottom of page